miércoles, 8 de enero de 2014

Matriz de sello de la diócesis de San Cristóbal de La Laguna


Matriz de sello de la diócesis de San Cristóbal de La Laguna
por
Carlos Gaviño de Franchy

           Plancha grabada con el sello
Ya en Cabildo de 23 de diciembre de 1819 se había tratado del sello de armas que debe usar esta Santa Iglesia, acordando los capitulares comisionar al chantre con el fin de que recurriera a un grabador inteligente que habitaba en la ciudad de Canaria para su hechura, a partir de un dibujo del prebendado don Antonio Pereira Pacheco y Ruiz [1]. Pero el modelo, enviado cuando no habían transcurrido aún dos meses por José de Ossavarry, que fue el artista elegido, no gustó a la corporación, cuyos integrantes votaron por medio de volillas secretas, nemine discrepante, en 4 de febrero de 1820, que se encargara el trabajo de nuevo a un maestro portugués, radicado en la Laguna [2],


A. Vázquez: Antonio Pereira Pacheco y Ruiz
Óleo/lienzo. 1817. Colección particular. Madrid.

Don Benito Martín, platero natural de la Madera, maestro hábil en su oficio. Se le encomendó que lo ejecutara para imprimirlo en oblea  […] y además se gravó por el mismo otro pequeño […] para el uso de los Certificados que se dan por la Secretaría [3].

La penuria era tal en estos primeros momentos de la instalación de la Catedral que el secretario capitular, el citado Pereira Pacheco, aceptó la ardua tarea de hacer a la pluma los que se necesitasen mientras se ejecutaba el sello para la prensa [4]. Uno de estos dibujos de Pereira se adhirió a un oficio de gracias dirigido al Excelentísimo Señor Don Cristóbal Bencomo con fecha 29 de Enero de 1820 y fue suficiente para que S. E.

que todo preveía, y estaba muy al cabo de la falta de buenos operarios que hay en Canarias para esta clase de obras, no perdió momento en mandar gravar en Madrid por uno de los mejores buriles, cual es el de J. Carrafa, […] acaso el mejor que hay hoy día en ninguna Iglesia; y no satisfecho aún con esta nueva expresión y manifestación de su deseo de contribuir de todos modos al ornato y decoro de la nueva Catedral, mandó asimismo levantar otro sello para pasta u oblea, tan precioso y delicado, como lo fue el primero, […] obsequiando ambos sellos al Cabildo, y remitiendo dos resmas de papel superior para el uso de la Secretaría sellados con el gravado.

Cinco largos años transcurrieron entre la fecha en que se ofició a Bencomo, en enero de 1820, y la recepción de la matriz del sello grabada y firmada por Carrafa, de que se dio cuenta en Cabildo de primero de julio de 1825:




Luis de la Cruz y Ríos: 
Cristóbal Bencomo, arzobispo de Heraclea
Óleo/lienzo. Ca. 1817. Ayuntamiento de La Laguna





El Señor Deán a nombre del Excelentísimo Señor Arzobispo de Heraclea presentó dos sellos de metal con las armas de este Cabildo de Tenerife para su uso, expresando que S. E. no escribía al obsequiarlos por creer ser pequeña esta dádiva para tomar la pluma sobre ella: y el Cabildo reconocido, no sólo a esta última expresión, sino a las muchas y valerosas que ha recibido de S. E. y a las afectuosas disposiciones que lo animan, acordó se le diesen por escrito las gracias debidas a tanto obsequio, y por el pronto en su nombre al mismo Sr. Deán que presentó los sellos; y queriendo el Cabildo testificar con alguna muestra exterior, aunque débil según sus cortos alcances, al generoso y grande reconocimiento en que se está a S. E., unánimemente determinó enviarle alguna muestra de las labores de Nuestras Islas que apreciará, no por el valor de ellas, sino por la recomendación de ser del país, y que esta consistiese en alguna cosa que pudiese servir al uso de S. E. como cincuenta varas de anascotillo de seda violado, una docena de medias de seda del mismo color, otra docena de hilo fino, otra de ligas, y media docena de guantes violados, blancos, y encarnados, y otra de bolsos, todo hecho con la mayor delicadeza; y convenido el Cabildo en que sea esta la corta señal de su gratitud, se comisiona al señor corresponsal del hacedor de La Palma don Antonio Pereira Pacheco, para que por cuenta de hacimientos generales de todas partes se saque el importe de ello y haga tejer dichos géneros a la mayor brevedad [5].

Don Cristóbal Bencomo, actuando con la esplendidez de que hizo siempre gala cuando de la Catedral de La Laguna se trataba, repitió obsequio en 1826, enviando 500 pliegos de papel, sellado con una nueva lámina de buril en que están esculpidas primorosamente las Armas de esta Santa Iglesia que mandó abrir dicho Excelentísimo Señor Arzobispo de Heraclea [6].
            Por último, y ya en 12 de junio de 1838, las Actas Capitulares recogen la siguiente noticia:

El Señor Pacheco presentó el sello de esta Santa Iglesia que mandó grabar en Madrid el Excelentísimo Señor Don Cristóbal Bencomo; y se acordó dar a su Señoría las gracias por su particular cuidado en adquirir en Sevilla esta alhaja tan precisa que se custodiará en el archivo secreto.

               Plancha del sello firmada por J. Carrafa
No queda claro a qué sello se refiere, ya que si fue grabado en Madrid ¿porqué habría de adquirirlo en Sevilla? Es posible que se trate de otro, especialmente elaborado para su uso en seco.
                  La plancha de cobre, un cuadrado de 7,5 cm de lado, fue tallada al buril en fecha imprecisa, comprendida entre 1820 y 1824 por Juan José Carrafa y Viali, grabador nacido en Madrid y bautizado en la parroquia de San José en 1787, hijo de Francisco Carrafa y de Juliana Viali, oriundos de Valencia de Don Juan, León, y Génova, respectivamente [7]. Representa las iniciales entrelazadas de los nombres de los compatronos de la Catedral: San Fernando de España y Santa Isabel de Portugal, a los lados de San Cristóbal y un anagrama del de la Virgen, los tres conjuntos superados por coronas reales, sobre un paisaje de fondo en el que con voluntad pueden adivinarse los trazos que simulan al Teide y, quizás, unos dragos. En derredor puede leerse: Almae Ecclesiae Sancti Christophori Lacunensis.
Discípulo de la Real Academia de San Fernando, en 1826, se accedió a su solicitud y se dispuso que fuera preferido en la Calcografía de la Imprenta Real para los trabajos de su profesión que ocurrieran.
Entre sus obras más relevantes figuran las ciento treinta y cuatro láminas de la Colección de Trajes de España, que grabó a partir de dibujos de José Ribelles y fueron publicadas por la Calcografía Nacional en cuadernos de ocho estampas cada uno, a partir de 1825; y el retrato de don José Moñino, conde de Floridablanca, grabado por dibujo de Antonio Guerrero, para la colección de los Retratos de Españoles Ilustres, serie que había comenzado a editarse, bajo los auspicios de este ministro, en 1788.
En las Actas de la Real Academia, figura la siguiente necrológica, citada por Ossorio Bernard en su Galería biográfica de artistas españoles del siglo xix [8]:


          Lámina con el sello estampado


Bien merece también un recuerdo de cariño el digno conserje que ha sido de esta casa por espacio de veinticinco años, don Juan Carrafa, que falleció en 19 de junio del actual [1869] a la edad de ochenta y dos años. La Academia, siguiendo su tradicional costumbre de encomendar este puesto a artistas de algún mérito, si bien de escasa fortuna, a fin de que no se limiten a las funciones puramente económicas y administrativas propias del cargo de conserje, si no que puedan velar por la conservación de su rica colección artística, con el cariño y la inteligencia que sólo pueden hallarse en quien conoce y practica las artes, le nombró su conserje en 6 de agosto de 1844. Modesto y apreciable artista que ejercitó hasta edad bastante adelantada el grabado de láminas; antiguo alumno de las escuelas de esta Academia, enlazado a la familia del distinguido escultor don Alfonso Giraldo Bergaz; condiscípulo de muchos de nuestros académicos que la muerte nos ha ido arrebatando, honrado, respetuoso y exacto en el cumplimiento de sus deberes, que no ha abandonado hasta ocho días antes de su fallecimiento, supo conquistarse el aprecio y aun el respeto de todos los académicos y profesores.


[1] Archivo Histórico Diocesano de San Cristóbal de La Laguna, en los sucesivo AHDLL: FCLL [Fondo Catedral de La Laguna]. Libro I de Actas Capitulares, f. 44r.
Cabildo de 23 diciembre 1819.
Para tratar del sello de armas de que debe usar esta Sta. Yglesia, cuyo diseño presentó el Sor. Deán, y habiéndose conferenciado sobre este particular, se acordó por v[olilla]s secretas, nemine discrepante, que en virtud de saberse que en la ciudad de Canaria hay un grabador inteligente, se ocurrirá a él, a cuyo fin se comisionó al Sor. Chantre, para que se sirva saber si puede desempeñar esta obra con toda exactitud y equidad.
[2] AHDLL: FCLL. Libro i de Actas Capitulares, ff. 68-69.
Cabildo de 4 febrero 1820
Presentó el Sor. Deán un modelo venido de Canaria del grabado de Obsavarri [sic], en virtud del acuerdo de veinte y tres de Diciembre: y no gustando al Yltmo. Cabildo, se acordó por votación de Volills. secretas, nemine discrepante, se abra aquí el Sello de la Catedral por el Matestro Portugués.
[3] Biblioteca de la Universidad de La Laguna: Noticia histórica de la erección de la Santa Yglesia Catedral de San Cristoval [sic] de la M. N. y L. Ciudad de La Laguna de Tenerife, Libro 1º, año de 1819
[4] Ídem.
[5] AHDLL: FCLL. Libro ii de Actas Capitulares, f. 317r.
[6] AHDLL: FCLL. Libro iii actas capitulares, f. 135r.
[7] Partida de bautismo de Braulio Carrafa y Giraldo, hijo de don Juan José Carrafa y de doña Micaela Giraldo de Olave, hija a su vez del escultor murciano don Alfonso Giraldo Bergaz y de doña Inés de Olave, natural de Vitoria. Libro lxvii de Bautismos, f. 378. Parroquia de San Sebastián de Madrid.
[8] Ossorio Bernard, Manuel: Galería biográfica de artistas españoles del siglo xix. Ediciones Giner. Madrid, 1975, pp. 135-136.


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